domingo, noviembre 21

El desquite

Sed de venganza, ¿y contra quién?
He sentido un odio profundo contra nada todos estos días.
No creo en Dios, pero le creo,
Le hablo a veces y le pido cosas.
Lo único malo de hablarle es que no me responde,
No sé, quizá me manda indirectas, algo me quiere decir con el silencio.
¿Qué espera?¿Que luego de humillarme me arrodille frente a él?
¿A caso esta vez consideraría mis súplicas?¿En qué idioma le hablo, Señor?
Quizá somos lo suficientemente miserables como para que él no nos quiera mirar a los ojos,o estamos fuera del alcance de su santa inquisición.
Esta vez no le voy a rezar, no le pediré nada
Aunque quizá si lo hago podría conseguir algo,
Aunque me gane la tentación de rezarle, de comerme su manzana roja.
Le juro, Señor, que le seré fiel,
No caeré de nuevo en la tentación, me libraré del mal.
Amén.

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