jueves, agosto 12
Misión cumplida
Tenía que huir de los horribles monstruos que atacan a niños y a superhéroes en la selva. Después de correr horas y horas por la oscuridad y trepar árboles y empinadísimos cerros, llegaba el momento en que Martín debía atravesar de un salto una enorme quebrada, en cuyo fondo había un sucio pantano. Con sus humildes pies descalzos Martín intentó saltar la posa de barro que estaba a la entrada de la casa. A sus 3 añitos, el intento fue fallido, y cayó de cara al lodo. Quedó mojado, lleno de barro. Sin llorar, siguió jugando. Desde adentro de la casa se oyeron unos gritos de su mamá, lo más probable es que lo haya reprochado por la caída. Le dijo que no tenía pantalones para cambiarle otra vez, ni menos lo lavaría, porque con esta lluvia la ropa no se secará en 4 días más. Lleva diciéndole lo mismo hace una semana. La lluvia no ha parado desde entonces, y él sigue jugando con el mismo pantalón. Los retos de su mamá se acabaron cuando llegó el papá. Como era de esperar, llegó ebrio, y a la entrada cayó en la misma posa en la que se revolcaba el niño. El griterío y los empujones fueron suficientes para que la mujer le lavara los pantalones y se los secara con el brasero dentro del hogar. Con las brasas encendidas, ya de noche, el living-comedor-dormitorio-cocina estaba temperado, y el hombre se dispuso a ver televisión en su plasma nuevo, un orgullo, el fruto de su esfuerzo. Martín seguía allá afuera, saltando posas que cada vez eran más grandes, logrando atravesar quebradas gigantescas sin caer, al fin, allá afuera, a salvo de los monstruos y serpientes que atacan a niños y superhéroes.
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Reflejo de una realidad ignorada para muchos, anónima para algunos, y conocida por pocos... pero reconocida por todos... me recuerda la sensación de quienes esquivan la mirada, cuando ven algo que no les gusta....
ResponderEliminarMe gustó Sofía...
Saludos,
Alfredo
Muy lindo el cuento, que cuento si en verdad lo que aquí reflejas es la realidad de la mayoría de nuestro país y quizás por que no el mundo, aquel mundo que se alimenta del consumismo, un consumismo banal, con prioridades perversas...
ResponderEliminarQue hermoso Blog
Están entretes tus no historias ni cuentos prima!, el otro lado.. ta' "cruda", me gusta, me "provoca" ajajaj, aprovecha de seguir escribiendo y provocando en tus dos semanas de pseudovacas que tienes, me dices no más si quieres pasar a visitar, ahí está! =)
ResponderEliminarMe encantó el cuento, sofi-pepsodent. Es tan secillo y directo... tan real y crítico.
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