lunes, diciembre 1

Pareciera hace muy poco que el viento se llevó tus manos,
rápido, inevitable.
Pareciera hace nada que se apoderó el desconsuelo.
Y aunque haya sido hace mucho o poco, no sé,
(de cosas del tiempo sí que nunca he sabido)
me impresiona, y me ahoga,
que te extraño desde el presente,
desde la noche, del silencio y del frío,
desde otro hogar y otro ambiente.
Ya no soy la misma, ni tú tampoco (aunque nunca envejezcas)
pero el tiempo de igual forma castiga aunque uno lo quiera.
No tengo cómo saber
qué habría pasado,
qué habría sido de nosotros.
No tengo cómo saber
qué haré con todos estos años que nos quedan
cómo seguirte extrañando conmigo vieja
y tú igual que siempre;
con mi piel arrugada y creyéndome vieja
y tú igual que siempre;
con mi vida propia, mi carrera, hasta con hijos,
y tú igual que siempre,
como si nada hubiera pasado,
como si yo siguiera siendo una niña.

Te extraño desde el presente.